¿Qué prefieres tener razón o ser feliz?

¿Cuántas veces te ha pasado que en una discusión, dejas de escuchar al otro y lo único que te importa es buscar argumentos para confirmar que tu estas en lo cierto, que tienes la razón?

A mí me pasaba con mucha frecuencia, intentaba dejar el tema, pero mis pensamientos buscaban y buscaban y entonces en lugar de dejar zanjado el tema, volvía a la carga, una y otra vez.

Yo quería tener razón, quería que los demás vieran las cosas a mi manera. Quería que el otro se diera cuenta de que la realidad era la que yo contaba, la que yo sentía, la que yo vivía.

Era el otro siempre el que era inflexible, poco razonable, el que estaba equivocado.

La primera vez que oí la pregunta ¿Qué prefieres ser feliz o tener razón? Pensé que chorrada de pregunta, quiero tener razón y ser feliz. Podría ser, pero la verdad es que es difícil, si luchas por tener razón, cuando estas emocionalmente implicado en una discusión, se gasta tal cantidad de energía, se genera tanta carga negativa que al final no se consigue ser feliz.

Necesitamos demostrar al otro que tenemos razón porque tenemos una necesidad innata de validación externa. Nos importa mucho lo que piensen los demás de nosotros.  Pero ¿y lo que piensas tú de ti mismo? Si alguien te dice que eres una persona egoísta y tú sabes que no lo eres. O quizás te has comportado en una situación concreta de una forma egoísta, podría ser. Pero ello no te hace ser una persona egoísta. ¿Porque tratamos de convencer al otro de que está equivocado?

Lo cierto es que todos tenemos razón, cada uno tiene un punto de vista, unas experiencias, unas creencias. Los problemas surgen cuando intentamos convencer al otro nuestra forma de ver las cosas.

¿Qué consigues intentando siempre tener razón? Gastar mucha energía, sientes que si no tienes razón es que vales menos.  Si alguien contradice lo que yo pienso, siento que me está atacando a mí  y entonces me siento ofendida y desvalorizada. Y me vuelvo todavía más inflexible.

Tampoco te estoy diciendo que cedas en todas tus opiniones, tu puedes tener tu opinión y mantenerla, pero sin defenderla como si se te fuera la vida en ello. Son esas peleas por tener razón las que deterioran las relaciones.

Ahora he aprendido que no necesito tener razón, que las opiniones de los demás son tan válidas como las mías, que cada uno tiene unas creencias, unos aprendizajes. Que me da igual lo que piensen los demás.  Y lo he conseguido dejando de juzgar y de juzgarme.

¿Cuál es la manera de ser más feliz?

  • Siendo tolerante, todo el mundo se equivoca. Yo también.

  • Siendo respetuoso con los demás. Cada uno hemos recibido una educación, hemos tenido una historia diferente. Permite que el otro tenga sus opiniones, no impongas las tuyas.

  • Acéptate y acepta a los demás, obsérvate y acepta tus defectos y tus virtudes. Eso genera compasión y mejorara la visión de ti mismo y también las de los otros.

  • Ten una actitud positiva, ábrete a experimentar, esto facilita mucho la comunicación y mejorará tus relaciones.

  • Crece, si alguien opina diferente a ti, intenta ver  su punto de vista, eso hará que crezcas y si al final sigues sin entenderlo y te molesta, piensa ¿Qué es lo que me está afectando tanto? ¿es tan importante?

  • Viaja, viajar abre tu mente, te predispone a probar experiencias, te hace más valiente y más flexible.

 Y después de todo esto

¿Prefieres tener razón o ser feliz?

 

Cambia tu diálogo interno y cambiará tu vida

Cambia tu dialogo interno y cambiara tu vida

Quizás has oído esta frase anteriormente “Tu creas tu realidad”, la realidad está determinada por un acto de selección, normalmente automático e inconsciente, donde seleccionas en que te enfocas y como lo interpretas (el significado que le das)
¿Tú crees que las cosas buenas que te pasan o que le pasan a los demás son debidas al azar? Algunos lo creen así. Yo estoy segura de que las cosas buenas nos pasan cuando hemos cambiado algo, necesitan acción.

Nada cambia, sino cambias nada
Tony Robbins

 Nuestros pensamientos son los que determinan nuestro futuro y un factor muy importante es prestar atención a nuestro dialogo interno.

¿Qué es tu dialogo interno?
Es la voz dentro de tu cabeza que analiza todo lo que hay a tu alrededor, ese análisis es, como he dicho antes, inconsciente y automático.
Aplicas tu lógica y tu razonamiento a las situaciones de tu vida y este razonamiento viene determinado por tus experiencias anteriores y tus hábitos de pensamiento.

¿Controlas tu dialogo interno o te controla el a ti?
Nuestros pensamientos afectan a nuestros sentimientos, conductas, hábitos, personalidad y nuestro futuro.


Aceptando que nuestro pensamiento determina como nos sentimos y comportamos, es importante tomar la determinación de controlar nuestro dialogo interno.
Observa ¿Qué mensajes predominan en tus “monólogos” ¿miedo, desconfianza, rencor, ira? O ¿alegría, seguridad, compasión, amor, aceptación?
Si en nuestro dialogo interno predominan los pensamientos negativos, sufriremos y podemos enfermar. Si por el contrario la calidad de nuestros dialogo es positivo sentiremos bienestar y estaremos más sanos.
Si realmente quieres mejorar tu dialogo interno empieza a utilizar las siguientes técnicas:

1. Ser consciente
Para ello tenemos que hacer un registro. Durante una semana apunta en una libreta, que tipo de pensamientos están teniendo, si ves que se te olvida, ponte una alarma cada 2 horas y observa que pensamientos estas teniendo. Observa al final de cada día que ocurrió que desencadenó el dialogo interno, que pensamientos desencadena lo que ocurrió, que te dices.
Anota lo siguiente
– Situación
– Pensamiento
– Emoción
– Acción
Así podrás comprobar que situaciones se repiten cuando aparece tu dialogo interno negativo

2. Cuestiona
Plantéate ¿y si las cosas no son realmente como yo creo?
¿Qué pasaría si fueran de otra manera? ¿de qué forma podrían ser? Hazlo por escrito, se libera más material inconsciente y se observa mejor
3. Acción
Una vez que has identificado tu dialogo interno. Vamos a controlarlo con un anclaje, cuando aparezca, imagínate una señal de stop, date un pequeño golpe en el muslo, cruza los dedos, elige el que más te guste y esa será tu señal de “párate diálogo”. Pero para que funcione hay que anclarlo, hay que practicar. Búscate una situación que te preocupe y que dispare tu dialogo interno, observa como te molesta, si te genera malestar, frustración, ira. Ahora usa la imagen, el gesto que has elegido para fijar el anclaje y repítelo hasta que esté asociado.

3. Distracción
Dirige tu atención a otro sitio, escucha música, baila, respira, concéntrate en la respiración. Con 10 minutos será suficiente para despejar tu mente.

No es fácil modificar este tipo de dialogo interno, está muy arraigado en nosotros, llevamos mucho tiempo usándolo y es automático, pero sucede lo mismo cuando queremos cambiar un mal hábito, como el de fumar o el de comer en exceso.

Por supuesto, cambiar un mal hábito, requiere de determinación y esfuerzo, pero al final se logra si ponemos suficiente ánimo y compromiso en ello. ¿Crees que la calidad de tu vida merece el esfuerzo?

Los cinco secretos que debes conocer para ser más feliz

Esta entrada está basada en el libro de John Izzo “Los cinco secretos que debes descubrir antes de morir”

Las dos cosas que más deseamos son:

  • Ser feliz

  • Encontrar el sentido de nuestra vida

Este libro nos descubre 5 secretos para ser más felices. Vamos a verlos.

1. Se Coherente contigo mismo

Para empezar voy a definir que es ser coherente. Es que lo que piensas, lo que sientes, lo que dices y lo que haces van en la misma dirección. Hazte estas preguntas

  • ¿Hago lo que realmente me importa?

  • ¿Soy la persona que deseo ser?

  • ¿Qué puedo hacer para que mañana me sienta más coherente conmigo?

  • ¿Qué puedo hacer hoy para ser la persona que deseo ser?

2. Arriésgate

Acércate cada día hacia lo que quieres, en lugar de huir de lo que temes. No podemos saber si tendremos éxito, pero el fracaso es seguro si no lo intentamos.

Asegúrate de intentar hacer lo que quieres en tu vida, es poco probable que  nos arrepintamos de haberlo intentado, incluso aunque fracasemos. Pero si puedes arrepentirte de no intentarlo.

En muchos momentos de nuestra vida, nos confundiremos, pero lo más importante es conocer los errores, aprender de ellos y aceptarlos.

3. Ama 

El amor tanto cuando lo das, como cuando lo recibes, es la base para sentirte feliz y darle sentido a tu vida. Y no estoy hablando del amor romántico, del enamoramiento, sino de tomar la decisión de ser una persona que da amor.

Lo primero es decidir amarte a tí mismo, para empezar observa como te hablas, cual es tu dialogo interno, hablamos con nosotros mismo durante más de 14 horas al día, cuando conducimos, en la ducha, esperando, vemos la televisión. Investigaciones han demostrado que mas del 80 % de estos pensamientos son negativos, pero la buena noticia es que se puede cambiar, puedes enfocarte en lo positivo, centrándote en pensamientos que te potencien, que te animen.

Una vez que has decidido cuidarte mentalmente y emocionalmente, importante también dar amor  a las personas cercanas. Si hacemos que nuestras relaciones primarias (padres, hijos, parejas, amigos) sean una prioridad y las tratamos con amor,  comprensión y aceptación, nos sentiremos más felices.

Hazte estas preguntas

  • ¿Doy mas importancia a las cosas o a las personas?

  • ¿He sido amable hoy?

  • ¿He pasado tiempo con personas que me hacen sentir bien?

  • ¿He hablado conmigo de forma positiva?

  • ¿He tratado a todos con amabilidad, aceptación y compasión?

4. Vive el momento

Céntrate en vivir el momento con gratitud, disfrutando. Vive la vida, no la planifiques. Cada día es un regalo. Es muy fácil decir que hay que vivir el presente, pero en realidad no es tan fácil, requiere compromiso. La meditación es una buena forma de entrenarse. Otro ejercicio es todas las noches piensa en todas las cosas buenas que tienes en tu vida.

Cuando tengas ganas de lamentarte, de quejarte, dile a tu mente “Si no puedes solucionarlo para que te preocupas y si tiene solución para que te preocupas” Actúa.

Lo que si puedes hacer cada día es dar lo mejor de tí mismo. Todos los días cuando te levantes, piensa que tienes 24 horas por delante para ser tu mejor versión. Cada día es un regalo.

Pregúntate

  • ¿He disfrutado de lo que he hecho hoy?

  • ¿He puesto los cinco sentidos en todo lo que he hecho?

  • ¿Porque me siento agradecido esta semana?

5. Da sin esperar

Da más de lo que recibes y da sin esperar nada a cambio. Encontramos la felicidad, cuando nos centramos menos en nosotros mismos. Siente que has sido útil en lugar de centrarte en tí.

Hazte estas preguntas

¿Que puedo hacer para que el mundo sea un sitio mejor?

Ahora ya sabemos cuales son los secretos, pero no importante no es el conocimiento, sino la acción.

Sabiendo lo que está en juego, TU VIDA, ¿Que resoluciones vas a tomar hoy para que eso que tienes que cambiar, suceda?

 

5 pasos para cambiar dificultades por oportunidades

A lo largo de nuestras vidas surgen momentos de crisis, todos hemos pasado por ahí. Pueden ser en el ámbito personal, en el laboral, en la salud… Tratamos de evitar esos momentos difíciles con toda nuestra determinación, pero a veces son inevitables y podemos sentirnos víctimas, preguntarnos ¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora? ¿Qué podría haber hecho para evitar estar en esta situación?

Cualquiera de estas preguntas, lejos de ayudarnos, lo que hace es que caigamos más profundamente en la crisis, en la desesperanza, en la autocompasión. Los momentos de crisis tienen su parte positiva, nos sacan de nuestra zona de confort, aunque ante esta nueva situación nuestro mayor deseo es volver a la zona conocida, esa zona donde nos sentimos cómodos (que no quiere decir que nos sintamos felices, satisfechos o plenos). Nos encontramos ante una oportunidad. Si te haces estas preguntas con frecuencia, estas en un momento de “Rumiación” vuelves y vuelves a las mismas interrogantes, que no te llevan a ningún lado. Hay una técnica que funciona y se llama “Parada de Pensamiento” cuando te encuentres en esos momentos donde estás pensando una y otra vez lo mismo y ese pensamiento te genera una emoción negativa, de tristeza, desilusión, apatía. En ese momento, de forma enérgica te dices “SE ACABÓ”, “SE ACABÓ” y “SE ACABÓ”.  Además, es muy interesante que cambies la fisiología, ponte recto, sonríe (aunque no tengas ganas y lo sientas como falso, sonríe igualmente), puedes también ponerte música que te apasione y bailar, salir a dar un paseo.

Vamos a ver cómo podemos cambiar ese momento de crisis en una oportunidad.

5 PASOS

  1. PON EL FOCO EN LO POSITIVO

Presta atención a las cosas positivas que te rodean. Cuanto peor lo estás pasando, tienes que poner más atención en las cosas con las que alimentas tu mente

¿Qué cosas lees?

¿Qué programas de televisión ves?

¿Qué tipos de conversaciones estas teniendo contigo mismo y con los demás?

Elige libros que te hagan sentir bien, lee artículos, ve videos positivos. Elige lecturas, películas, que te animen, que te empoderen, que te ayuden a salir del patrón de pensamiento negativo.

  1. CUIDA TU CUERPO

Cuando estas en esos momentos de bajón, lo que menos te apetece es moverte, prefieres quedarte cómodamente en un sillón y esto a veces es bueno, pero que no pueda contigo la pereza. Haz ejercicio, eso no significa que te tienes que apuntar a un gimnasio, simplemente anda a buen ritmo todos los días durante 20 minutos. El ejercicio físico produce endorfinas en nuestro cuerpo, son unas sustancias que se producen de forma natural durante el ejercicio y que consiguen atenuar el dolor y generar una sensación de bienestar.

Las endorfinas se las conoce como las hormonas de la felicidad.

Hay que hacer un esfuerzo consciente. Hacer ejercicio puede sacarte de un estado de estancamiento y además es gratis.

  1. CUIDA TU ALIMENTACIÓN

Lo que comemos tiene un gran impacto en nuestro cuerpo, especialmente en nuestra inteligencia, memoria y también en el estado de ánimo. Investigaciones recientes han demostrado que lo que comemos afecta enormemente en nuestro estado mental y emocional.

El cerebro tolera mal los picos de glucosa, produce falta de concentración, pérdida de memoria e irritabilidad.

Nuestro cuerpo necesita un nivel constante y este se consigue con hidratos de carbono y fruta de bajo poder glucémico, donde la glucosa se va liberando poco a poco. Todo lo integra es mucho mejor que lo procesado. Los ácidos grasos esenciales son muy importantes. Omega 3 y Omega 6 ¿Dónde podemos encontrarlos? En el Salmón, sardinas (aunque sean de lata) huevos, nueces, aceite de girasol, lecitina de soja.

Si cuidas lo que comes, cuidas tu mente y lo que sientes.

  1. BUSCA UNA PERSONA A LA ADMIRAS

Elige a conciencia a alguien que te inspire, sigue sus pasos, no se trata de imitarle y dejar de ser tú mismo, sino de seguir su ejemplo. Si ha pasado por una situación similar a la tuya y lo ha superado, tiene una estrategia que podría ayudarte. Puede ser una persona de tu entorno o una persona que no conoces personalmente, pero que te inspira. Para salir de la situación que estaba

¿Qué hizo?

¿Qué hace?

¿Cómo lo hace?

En el caso de que no encuentres un modelo a seguir, puedes buscar la ayuda de un coach que este especializado en el objetivo que quieres conseguir.

  1. AYUDA A ALGUIEN

Si te decides a ayudar a otra persona, tu problema cambia de dimensión y puedes empezar a recibir la energía que necesitas para superar tu propia crisis.

Ayudar y apoyar a otros contribuye enormemente a lograr la plena felicidad. Te sientes mejor contigo mismo, mejora las relaciones sociales.

Científicamente está demostrado ayudar a los demás te hace ser una persona más optimista y positiva. Te enseña gratitud, te das cuenta de que hay personas que están en una situación parecida e incluso peor que la tuya y así valoras más lo que tienes.

Enfocarte en el otro, te permite dejar de concentrarte en ti y eso te renueva.

Quizás no estas en un momento de crisis, pero todos tenemos áreas de nuestra vida que podemos mejorar, algo que te está costando.

¿Con cuál de estos pasos vas a empezar hoy?

Suelta para crecer

Durante el mes de diciembre que ya se está acabando solemos hacer un balance de como van nuestros objetivos y nos planteamos cambiarlos o bien incluir nuevos.

Vivimos en un mundo donde prevalecen los objetivos, las resoluciones, pero te propongo que te centres en lo que deberías perder, en lugar de en lo que deberías conseguir (esto ya lo haces tu solo)

Piensa en lo siguiente, durante nuestra infancia, en el colegio, nuestros padres, amigos… cuando salimos del instituto hemos adquirido tantos hábitos que al final no reconocemos cual es nuestra verdadera esencia, de la imagen que mostramos al mundo. Ya en la edad adulta, nos han empujado, dirigido, guiado hacia muchas direcciones hacia las que nos dirigimos con urgencia, tener novio/a, casarte, tener hijos, conseguir un trabajo, comprar una casa…. Y cada año añadimos a nuestra lista nuevos hábitos que queremos conseguir y que los añadimos a los doscientos mil que ya teníamos.

Hoy te propongo otra opción, es poner el foco en perder hábitos que son insanos o que sabotean tu crecimiento.

 Soltar Distracciones

 Vivimos en una sociedad sobreestimulada y conectada (internet, móviles, TV, música…)

 Puedes aprender mucho sobre tí mismo, si te dedicas solo durante 5 minutos al levantarte a estar en silencio, practica el estar presente, mientras que te enfocas en la respiración. Pon la atención en las fosas nasales (como sale el aire y como entra, eso es todo), mientras respiras tranquilamente, sin forzar tu respiración, solo respira y si ves que te distraes, amablemente vuelve a poner el foco en la respiración

 Soltar la Necesidad de aceptación

Estar solo es bueno, estar solo no es sentirse solo. Puedes estar rodeado de gente y sentirte solo y estar solo y sentirte contento.

 Necesitamos sentirnos queridos, buscamos el equilibrio y si no lo encontramos dentro, entonces salimos a buscarlo fuera. Es por eso muchas personas buscan la aceptación constantemente, necesitamos sentir que los demás nos aceptan, que están de acuerdo con nuestras decisiones. Necesitamos sentir amor, pero la única manera de saber quien eres es pasar tiempo solo y encontrar ese equilibrio.

 Soltar la Necesidad de control

Eres dueño de tu destino, pero a lo largo de tu vida te enfrentaras a situaciones que no podrás controlar y es normal, acepta lo bueno, lo malo y lo que hay en el camino. Puedes controlar tus decisiones (no decidir es una decisión), tus opiniones y tus acciones. Pero no podrás nunca controlar las decisiones, opiniones y las acciones de los demás. Deja de intentar controlar lo incontrolable.

Soltar la Certeza

Hay pocas verdades absolutas, el significado que damos a las situaciones o momentos de nuestra vida, determinan como vivimos. Si necesitas tener razón en todo momento, aprenderás poco, si crees que sabes algo y otra persona tiene otra opinión, no la rechaces inmediatamente, podrías perderte una valiosa lección. Mantén tu mente abierta, siempre puedes aprender algo nuevo.

 Soltar la Negatividad

 Poner el foco en lo negativo es un mal hábito, es parte de la vida, pero poner el foco en lo negativo constantemente es muy destructivo. Imagina el juego del parchís, es importante participar, el juego en sí, el reto, acepta que a veces perderás, te comerán fichas, pero puedes volver a empezar. Si tiras el tablero y te marchas porque te han comido has perdido.

 Las emociones como la ira, el miedo… no son malas, nos protegen. Lo que es negativo es que utilices esas emociones para ser destructivo. Si con frecuencia estas estancado en esas emociones negativas, tienes que hacer algo para controlarlas.

Soltar  la Positividad

 Si has oído bien, tampoco es equilibrado ser demasiado positivo. Como las avestruces, ignorar la realidad no te ayuda.

Genera desequilibrio. Hay que mantener una buena actitud. Ocultar lo negativo que ocurre o ha ocurrido en tu vida, usar afirmaciones, buenos pensamientos y visualizaciones solo tapan el problema. A no ser que tu vida haya transcurrido entre algodones, has debido sufrir en algunos momentos, si quieres sentirte bien, tienes que aceptar lo que ha pasado en tu vida no ocultarlo, no negarlo.

Ejercicios para hacer en familia estas vacaciones

EJERCICIOS PARA MEJORAR NUESTRA RELACION 

1- DISPONIBILIDAD: 

Os acordáis que en la charla comentamos que cuando quieren hablar con nosotros es muy importante estar justo en ese momento disponible, no podemos dejarlo para luego, ni para mañana, el momento pasa y ese instante precioso de compartir con nuestros hijos se va. Aprovechemos estas vacaciones para estar más disponibles.

2- COMUNICACION PADRES E HIJOS: 

Tenemos que intentar hablar menos y escuchar más. Cuando les decimos a nuestros hijos “hijo, tenemos que hablar”  lo que entienden es “uy, madre, menudo rollo me va a soltar, que pasará ahora”. Vamos a hacer el propósito de hablar menos y escuchar más.  75 % escuchar y 25 % hablar.  Tenemos que hacer escucha activa, bajar el volumen de la TV, mirar a los ojos, prestar atención.

3- COHERENCIA

Uno es coherente cuando lo que piensa, siente, dice y hace es una sola y misma cosa. Esto lo comentamos en la charla y no hay que olvidarlo, si queremos que nuestros hijos se comporten de determinada manera, nosotros tenemos que convertirnos en ejemplo. No podemos decirles a nuestros hijos que hagan algo que nosotros no hacemos. No podemos pedirles por ejemplo que dejen el teléfono, cuando nosotros estamos constantemente mirándolo.

 4- TENER INICIATIVA, INQUIETUDES Y BUEN HUMOR, ESPECIALMENTE CON TU PAREJA. 

La relación de pareja afecta de forma increíble a nuestros hijos, ellos aprenden por imitación.

La rutina es un enemigo de las relaciones tanto con nuestra pareja como con nuestros hijos. Lo importante es que haya creatividad e iniciativa en tu relación. Te reto a que durante estas vacaciones pongas a tu pareja primero desde el corazón (sin esperar nada a cambio). Escríbele una nota y déjasela antes de acostarte para que cuando se levante la lea. Prepara una cena romántica en casa. Tomar juntos una copa de vino….. La creatividad en la vida en pareja se contagia a toda la familia. Si vuestros hijos ven cariño, ternura, comprensión, aceptación, apoyo, es lo que van a aprender. Los hijos aprenden “educación sentimental” simplemente viendo cómo se tratan sus padres.  Te voy a hacer una pregunta ¿Qué quieres ser para tus hijos? Un ejemplo o una advertencia.

5- ACEPTAR NUESTRAS LIMITACIONES Y LAS DE LOS NUESTROS. 

Hay que conocer y aceptar tus limitaciones, las de tu pareja, las de tus hijos. Pero es importantísimo no criticar al otro ante la familia, no critiques a tu pareja delante de tus hijos, ni compares a tus hijos entre ellos. Si algo de tu pareja te ha molestado, habla con el cuándo estés tranquila/o a solas.

Todos tenemos derecho a equivocarnos, a fallar, a enfadarnos y no tenemos que avergonzarnos por no ser perfectos, tenemos que analizar esas limitaciones e intentar superarlas si se puede y aceptarlas si no se puede.

 6- RECONOCER Y REAFIRMAR LO QUE VALE LA OTRA PERSONA. 

La mayoría de los padres que piensan que lo están haciendo bien con sus hijos, con un constante bombardeo de adulación y amor, se sorprenderían al saber que en realidad están causando más daño que bien. Nuestros hijos han de aprender a tolerar la frustración.  Pero tenemos que validar las conductas positivas de nuestros hijos, ellos saben cuándo somos sinceros. Lo mejor es hacerles saber que todos somos buenos en unas cosas y no en otras. Si reafirmamos a nuestro hijo/a en lo positivo, se verá como lo que es una persona valiosa.

 7-ELIJAMOS BUENOS AMIGOS Y AMIGAS 

Cada día estamos más en una sociedad donde lo que prima es el individuo.  Nosotros y nuestros hijos estamos atados a máquinas gratificantes: el DVD, la TV, la videoconsola, Internet… Se está perdiendo la amistad verdadera, sin embargo, necesitamos cada vez buenos amigos, personas grandes con las que compartir muchas horas, conversaciones sinceras y cercanas, amistades de verdad, que te conozcan, que te apoyen, que acepten tus fallos y potencien lo mejor de ti. Seleccionar amigos así para ti y para los tuyos es la mejor inversión.

Ahora una reflexión

Si luchas, puedes perder, pero si no luchas ya estás perdido. Lucha por tu familia y da lo mejor de ti.

Gratitud, una virtud saludable

 ¿Cuando fue la ultima vez que te paraste a pensar en todas las cosas por las que tienes que sentirte agradecido?

Hay muchas razones por las que deberíamos hacer de la gratitud una practica diaria, como lavarnos los dientes o ducharnos. En los últimos años se están realizando muchas investigaciones sobre los beneficios de practicar la gratitud y estas investigaciones han mostrado que ser agradecido mejora el sistema inmunológico, aumenta el sentimiento de contacto con los demás, aumenta la felicidad.

Es una practica muy aconsejable para la salud mental de los adolescentes

 Los adolescentes que son agradecidos son más felices, según un estudio presentado en la reunión anual de la Asociación Psicológica Americana este año. Los investigadores también encontraron que los adolescentes que son más agradecidos en el estudio, se caracterizan por tener una visión más positiva de su vida, se comportan mejor en el instituto y tienen mayor esperanza que sus compañeros menos agradecidos. La gratitud incrementa nuestra percepción de bienestar. Se relaciona también con la obtención de mejores notas en el instituto

 Siendo consciente a diario de todas las cosas por las que puedes sentirte agradecido aumenta tu bienestar, da un mayor sentimiento de positividad. Las ventajas son mucho mas intensas cuando se comparan grupos que se enfocan en las quejas.

Los adolescentes agradecidos también tienen una mejor integración social con sus iguales, más satisfacción con su vida, son menos depresivos y también menos envidiosos.

Según un estudio del año 2003 publicado en la revista Personalidad y Psicología Social, la gratitud también podría aumentar las conductas pro-sociales, como ayudar a los demás cuando tienen problemas o prestar apoyo emocional a otra persona.

 Un ejercicio muy recomendable es escribir porque te sientes agradecido, antes de acostarte según un estudio de la Revista Psicología Aplicada: Las personas que dedican 15 minutos a escribir que les hace sentirse agradecidos justo antes de dormir, duermen mejor, se duermen antes y están dormidos durante más tiempo.

 Enriquece tus relaciones, siendo agradecido por las pequeñas cosas que hace tu pareja por ti, hace tu relación más fuerte según un estudio de la Revista Relaciones Personales. Ser conscientes de esas pequeñas cosas esta relacionado con un aumento en la sensación de que la relación funciona mejor

 La gratitud incluso mejora el corazón, las emociones positivas están relacionadas con cambios en el ritmo del corazón, esto podría ser beneficioso en el tratamiento de la hipertensión y de los problemas de corazón

 Un ejercicio, durante 2 minutos, puedes hacerlo

  • Justo antes de acostarte y que tu ultimo pensamiento sean todas las cosas de tu vida por las que merece la pena vivir. En este caso descansaras mejor

  • Justo al levantarte y tu primer pensamiento que sean esas cosas que hacen que te sientas agradecido. En este caso empezaras tu día con otra energía, mas positiva.